Antes de emprender cualquier acción destinada a mejorarla, es imprescindible conocer la situación financiera al detalle. Y la mejor forma de hacerlo es plasmarla por escrito. Cualquier entrada o salida es importante. No sirve de nada decir "más o menos gasto tanto cada mes" : te sorprenderás cuando veas cuánto gastas exactamente y ese conocimiento te permitirá tomar decisiones acertadas.

Es una buena idea crear una hoja de cálculo (Excel, OpenOffice,...) y empezar a plasmar, mes a mes, los ingresos y los gastos que tienes. Crea una cuadrícula con los nombres de los meses y resérvate unas horas para trabajar tranquilamente.
A continuación, bajo cada uno de los meses, introduce las entradas de dinero con las que cuentas. Apunta el importe de tu nómina, las pagas extra en los meses que corresponda y cualquier entrada de dinero adicional que puedas tener. Por ejemplo, si Hacienda te devuelve algo, recuerda poner el importe aproximado de la devolución en el mes de Mayo o Junio.
Una vez apuntados los ingresos de cada mes ha llegado la hora de las salidas de dinero. Como gastos fijos y que, por tanto, se repiten cada mes, pueden figurar la hipoteca, telefonía (fija y móvil), la comunidad de vecinos, internet, TV por cable o satélite, tarjetas VISA (haz una media del año pasado y divídelo entre 12), etc. A continuación marca los gastos "estacionales", como los generados por el colegio de los niños durante los meses lectivos, el alquiler del apartamento durante las vacaciones (o el presupuesto que te marques para el veraneo de Julio), etc. Ya por último introduce los gastos puntuales como el seguro del coche en el mes que toque, los libros de texto en Septiembre o la renovación de una subscripción a una revista. Lo importante es reflejar la mayor cantidad de información, y totalizar por meses (ingresos - gastos) tanto de forma mensual como anual.
Con total seguridad el resultado te sorprenderá. Una cosa es la intuición sobre cómo nos van las cosas y otra son lo que cantan los números. Ya tienes un escenario sobre el que ponerte manos a la obra o juguetear. Prueba a modificar algunas cifras y observa cómo el resultado del balance anual cambia. Interesante, ¿ no ?