
Esta es la regla básica. Grábatela en la cabeza. Repítela mentalmente cada día, varias veces. ¿ Porqué ? Porque estos dos elementos forman parte de la ecuación de la riqueza, de lo que posees :
Riqueza = activos - pasivos
Ahora vamos con las definiciones para que nos quede claro cómo funciona el tema.
Un activo es cualquier cosa que genera dinero o que incrementa su valor. Por ejemplo, un dinero puesto en un depósito, acciones de una empresa, un plan de pensiones, una vivienda (ojo! una vivienda en propiedad, no hipotecada).
Un pasivo engloba cualquier deuda que tengas o cualquier cosa que te genere gastos. Por ejemplo, la hipoteca de tu casa, un préstamo personal, el saldo de tu tarjeta de crédito. Incluso el coche es un pasivo, ya que pierde valor constantemente y sólo genera gastos (combustible, seguros, revisiones...).
En defintiva : cuantos más pasivos acumules, más pobre serás; cuantos más activos, mejor te irán las cosa. ¿ Conoces la frase dinero llama a dinero ? Pues de eso se trata.
Por cierto : quizás sería un buen momento para recapacitar sobre las compras de coches de lujo que se han dado durante estos últimos años, la inmensa mayoría comprados a crédito e, incluso, metidos en la hipoteca de la casa. Un ejemplo clarísimo de pasivus catastróficus.
A partir de ahora cuando entres en unos grandes almacenes o en un concesionario de coches no pienses en la falta que te hacen todos esos caprichos. Piensa que en cuanto los tengas tus pasivos habrán aumentado para, a su vez, incrementar los activos del que te los vende. Una actitud filantrópica encomiable, pero poco aconsejable para mejorar tu posición económica.
Recuerda siempre : activos SÍ, pasivos NO !!!
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